Historia del vidrio templado en la arquitectura.

El arquitecto Bruno Taut dijo una vez: “si queremos que nuestra cultura se eleve a un nivel superior, estamos obligados para bien o para mal, a cambiar nuestra arquitectura. Y esto sólo es posible si le quitamos el carácter cerrado a las habitaciones en las que vivimos y sólo se puede hacer mediante la introducción de la arquitectura de cristal, que deja entrar la luz del sol, la luna y las estrellas”.

 

©Flickr Abel Gonzalez
©Flickr Abel Gonzalez

El Palacio de Cristal, construido para albergar la Exposición Universal de 1851 en Hyde Park, se considera como un punto de inflexión en la historia de la arquitectura, ya que esta estructura fue construida en acero y vidrio, abriendo el camino para una mayor exploración del vidrio templado como elemento arquitectónico.

Otros imponentes ejemplos de la utilización del vidrio templado y/o del vidrio decorativo como estructura, son el Nuevo Pabellón de la Feria de Milán y la Pirámide del Museo del Louvre, el puente de Londres, Agbar y las Torres Federazija, así como el Foro Internacional de Tokio.

Mientras que el uso del vidrio en la construcción fue bastante limitado en sus inicios a los grandes edificios de oficinas, poco a poco empezó a convertirse en un elemento estructural y de diseño que dio origen a muchos hogares y otros tipos de construcciones. El vidrio templado es sumamente resistente, pero aún así permite el paso de la luz natural haciendo que los espacios pequeños parezcan más grandes, facilita además, el flujo natural del interior al exterior, lo que suele aumentar la tranquilidad de los habitantes, además del valor económico de una casa.

El vidrio es un material relativamente barato y totalmente reciclable, lo cual es un punto más a su favor en esta era de mayor conciencia ambiental. El uso del vidrio templado y decorativo ha aumentado sustancialmente debido a los rápidos cambios en la producción y la tecnología del vidrio. Antiguamente se pensaba que el cristal era un material frágil y muchos se abstenían de incorporarlo en sus proyectos por esa razón.

Afortunadamente, el vidrio moderno es más seguro, y si hablamos de vidrio templado sabemos que aporta gran fortaleza además de eficiencia con la energía.

Durante el siglo pasado, el principal uso del vidrio fue para ventanas, a fin de permitir el paso del aire y la luz a las habitaciones. Hoy, el vidrio se utiliza para la construcción de elementos tanto interiores como exteriores. La arquitectura de vidrio exterior incluye fachadas, entradas, puertas giratorias, barandillas, pabellones, jardines interiores, etc. Lo que permite que las construcciones sean más luminosas al estar bañadas con luz natural y ofrecen además, maravillosas vistas al exterior.

Por su lado, la arquitectura de vidrio interior utiliza el cristal templado para escaleras, pasarelas elevadas, e incluso como paredes tradicionales. Incluso hay algunas casas en las que todas las paredes son de cristal, con la desventaja de que, anteriormente, este tipo de arquitectura de vidrio incurría en altos costos de calefacción en invierno y de refrigeración en verano. Actualmente, gracias al avance de la industria del vidrio, tenemos acceso a una gran variedad de tipos de cristal, con beneficios asombrosos. Hay vidrios con cualidades espectralmente selectivas, que permiten que la luz fluya en la casa, pero evita los rayos malignos, salvaguardando la seguridad de los ocupantes y sus pertenencias.