Las ventanas y el vidrio decorativo.

Hagamos un poco de historia:

El ser humano precisa de luz para poder ver y aire para respirar. Las primeras ventanas, no eran más que huecos en los muros o fachadas de las viviendas, sin acristalar, a fin de dejar entrar la luz y el aire en el habitáculo,

para impedir que escapara el aire caliente del interior, eran cubiertas con madera o haces de paja. Aún cuando se conocía el vidrio desde la época de los fenicios, fueron los romanos quienes, alrededor del año 60 DC introdujeron la utilización de vidrieras, las cuales consistían al principio en pequeños trozos de vidrio sujetos con tiras de plomo. Su uso en la construcción de iglesias comenzó a aumentar la popularidad del cristal, en especial del vidrio decorativo.

©Flickr Stephen Callaghan
©Flickr Stephen Callaghan

A partir del siglo XVII se introduce el bastidor de madera para sujetar el vidrio, y en 1840 se logra al fin, colocar vidrio plano, de mayor dimensión y más económico.

En 1959 se inventa el Sistema de Flotado, mediante el que se logran vidrios de grandes dimensiones, de espesor uniforme y gran calidad. Así, las ventanas fueron evolucionando y se fueron logrando mayores tamaños y pesos del cristal.

¿Para qué necesitamos una ventana?

Necesitamos resguardarnos de las inclemencias del tiempo, de la lluvia, del frío, el calor y el ruido extremos, así como de elementos extraños, sean animales u otras personas que podrían entrar en la vivienda para apoderarse de nuestros bienes. Las puertas y ventanas de nuestra casa cumplen pues, dos funciones primordiales: por una parte brindarnos suficiente luz, al tiempo que nos aíslan de  la lluvia,el frío y el ruido excesivo. Por otra parte, sirven de barrera a cualquier extraño que pudiese penetrar en nuestra vivienda.

Adicionalmente, las ventanas nos ofrecen la posibilidad de emplearlas como un elemento decorativo de nuestra fachada al instalar un vidrio decorativo, dándole personalidad a nuestra vivienda.

¿De qué materiales se hacen las ventanas?

Los materiales empleados normalmente en la fabricación de carpintería para cerramiento exterior son el aluminio, con y sin rotura de puente térmico, el PVC, el aluminio-madera y la madera.

La selección del tipo de material en nuestras ventanas dependerá de los parámetros técnicos que deseemos de nuestra carpintería, la inversión que deseemos realizar, el ahorro energético que esperemos lograr y por último, pero no por ello menos importante, de nuestros gustos.

Es por este motivo que, si lo que deseamos es protegernos únicamente de las inclemencias del clima y del ruido exterior, podemos instalar vidrios laminados, pero si lo que necesitamos es añadirle dureza a este material, se instalan vidrios templados... y, si lo que requerimos es una mayor protección, podemos optar por colocar vidrios blindados.