Vidrio Laminado

El vidrio laminado consiste en la fusión de dos vidrios. Éstos se unen mediante una capa plástica flexible de polivinyl butiral que se adhiere a ambos vidrios. El proceso de unión se conoce como autoclave y consisten en la compactación de la pieza mediante presión, calor y vacío.

Este proceso hace más resiste al vidrio contra impactos y a la fuerza del viento. Además, impide que los proyectiles vulneren el interior del espacio protegido. Este tipo de vidrio también es considerado de seguridad, ya que el vidrio se fragmenta en una sola pieza, impidiendo traspasar cualquier tipo de objetos.

Entre los elementos que constituyen la seguridad que ofrecen los cristales laminados se encuentran la resistencia contra un impacto, la forma de rotura del vidrio, la probabilidad de producir cortes y la permanencia del hueco en caso de tratarse de un proyectil.

Como medida general, los cristales se clasifican en relación a tres parámetros esenciales: la altura de caída, la forma de rotura y la altura máxima sin rotura.

  • La altura de caída indica la altura máxima desde la que el vidrio necesita caer para romperse.  

    Existen tres tipos: 1 = 1.2 m, 2= 45cm y 3=19 cm.
  • La forma de rotura describe precisamente cómo se distribuyen los fragmentos en caso de impacto. Todos los cristales laminados son tipo B.
  • La altura máxima sin rotura incluye tres tipos: 1= 1,2 m, 2= 45 cm y 3=19 cm

En conjunto, estos tres parámetros conforman diferentes patrones que clasifican al cristal laminado. Por ejemplo, todos los cristales laminados de una sola capa de polivinyl burital se clasifican como 2B2.

En caso de contar con más capas, se clasifican como 1B1. Por consiguiente, un cristal laminado 1B1 tiene mayor resistencia que uno 2B2.

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